jueves, 15 de enero de 2015

CAMBOYA, POL POT Y LOS JEMERES ROJOS

Tenia otra cosa pensada para publicar hoy.

Pero dando una vuelta por facebook, me he encontrado con una reflexión sobre lo ocurrido en París.

Sobre la repercusión que ha tenido en la opinión pública y me ha dado que pensar.

Y de un pensamiento me ha llevado a otro y he llegado hasta aquí.

Hace unos años visite Camboya por segunda vez.

La primera había estado de visita en la zona de los Templos de Angkor.

Esta segunda vez, entramos por el otro lado del país, con primera parada en Phnom Penh, capital del país.

Una vez situados, nos pusimos a trazar la ruta de visitas que iba a realizar. Íbamos sin ningún plan, sin nada mirado, donde el viento nos llevara.

Uno de mis compañeros de viaje, dijo que seria interesante ir a visitar los campos de exterminio.

Mi cara fue un poema, no tenía ni idea de lo que estaba hablando.Me contó por encima la historia de uno de los mayores genocidios ocurridos a nivel mundial.

Trazamos la ruta para el día siguiente,y mientras ellos se iban de paseo, yo me conecte a internet y estuve horas leyendo sobre el tema.

Fue un cataclismo en el interior de mi cabeza. Toda la vida oyendo hablar de distintos genocidios a la humanidad, y jamas, hasta ese momento, había oído hablar de Pol Pot, los jemeres rojos y su política de exterminio.

Entre 1975 y 1979 , Pol Pot y los jemeres rojos entraron en Phom Penh con una clara intención: acabar con lo que ellos consideraban el capitalismo.

Defendían la vuelta a la vida en el campo.

En pocos días desalojaron la capital, aduciendo que iba a ser bombardeada por los americanos.

Comenzó una persecución a todas aquellas personas que pudieran parecer símbolo del capitalismo. Mataron a médicos, abogados,maestros,gente pudiente,gente con estudios.... etc.

Quemaron bibliotecas y cerraron escuelas e institutos (convirtiendo algunos en cárceles y lugares de tortura).

Decidían quien moría de forma muy simple: por su aspecto, si llevaban gafas o si tenían las manos finas (señal de que no trabajaban con ellas).

Torturaban por placer, de forma diaria y sistemática. 

Dejaron a la población sin alimentos (hubo casos de canibalismo), sin sanidad, sin educación y sin recursos de ningún tipo.

Todo estaba controlado por este régimen sádico, hasta las relaciones sexuales, que solo se mantenían con fines reproductores.

Los niños fueron utilizados como piezas del ejercito, previo lavado de cabeza. Especialmente horrible, los testimonios de niños que tuvieron que matar a sus familiares, para poder sobrevivir y entrar a formar parte de este ejercito del horror.

Un cuarto de la población total de Camboya, desapareció durante el mandato de Pol Pot.

Una autentica locura.
A 17 kilómetros al sur de Phnom Penh se encuentra el “Centro del Genocidio”, conocido también como Choeung Ek Memorial, que señala una de las principales zonas de exterminio del país. En el lugar se encontraron 8.000 cadáveres. En un templete construido de la manera tradicional budista, se encuentra una colección de 5 mil cráneos humanos de personas de todas las edades. Las personas ejecutadas lo eran principalmente por contusiones o armas blancas para ahorrar munición. En el lugar también están conservados los vestidos y zapatos de las víctimas y por tierra se pueden ver algunos huesos humanos y las fosas. Las víctimas eran aproximadas al borde de la fosa y asesinadas.

El "árbol de los niños" al lado de una de las fosas en donde recién nacidos eran golpeados y después arrojados a la fosa. Otra árbol célebre en el lugar es el del "silencio": para ahogar los gritos y llantos de las víctimas, los asesinos ataban un equipo de sonido al árbol y ponían música a todo volumen. Colocaban a sus victimas, con la cabeza dentro de un agujero en el tronco y les golpeaban hasta la muerte.




La visita a Tuol Sleng (instituto reconvertido en cárcel ) y al Memorial Choeung Ek (campo de exterminio, de donde proceden las fotos que os he puesto arriba)  me resultaron impactantes.

Volví a casa, y cuando la gente me preguntaba que tal mi viaje al sudoeste asiático, repetía una y otra vez la historia del genocidio camboyano.


Os pongo unos cuantos enlaces, donde podéis leer mas acerca de esta barbarie:

Mientras escribo esto, en algún sitio de este,nuestro mundo, se esta repitiendo esta historia.

Mientras nosotros, estamos pensando que hacer el fin de semana, que me voy a comprar en las rebajas o que me apetece comer hoy, hay miles de personas en este mismo momento, que están sufriendo la barbarie, la sin razón, la locura, el dolor, la muerte por la simple razón de haber nacido donde han nacido.


Y con esto no quiere amargar el día a nadie.

Solo espero, que esta entrada, os haga PENSAR.....


BESOS