sábado, 21 de marzo de 2015

Alexandra David-Néel. -Exploradora, escritora, aventurera

Alexandra David-Neél . La primera vez que oí hablar de ella, fue en Sikkim, hace 5 años. Fue como reencontrarme con una vieja conocida. Le di muchas vueltas a esa sospechosa familiaridad, a ese "déjà vu".

Hasta que un día, meses más tarde,recordé que había leído algo de ella en mi infancia. Volví a casa de mis padres y empecé a buscar en mi armario de libros.Tres horas más tarde, localicé un articulo de una revista de los años setenta, que hablaba de ella.





Parisina de nacimiento, vivió 101 años, 101 años de vida aprovechados al cien por cien, disfrutados desde su inicio hasta su fin.

Nacida en el seno de una familia acomodada y de distintas influencias culturales y religiosas, además de procedencias dispares.

En su juventud se acerco al anarquismo y escribió un libro sobre el mismo.

Defensora ferviente de los derechos de las mujeres, de los animales y de la naturaleza, con solo 17 años recorrió los Alpes y parte de los Pirineos en bicicleta.

Estudio inglés, periodismo y piano en tiempo récord. Se convirtió en cantante de ópera de renombre. También fue bailarina.




Aburrida de estos estudios, comenzó a practicar yoga, interesada en todas sus vertientes.

Le gustaba viajar y realizo varios viajes a India, Túnez, Egipto, China.

Fue acercándose poco a poco,al mundo del budismo, de la meditación, del misticismo.

Con 36 años, se casó, por creer que era algo necesario para poder vivir con cierta normalidad en la sociedad parisina,pero a estas alturas, ya se puede entrever que Alexandra no era común.

 Y el matrimonio no era para era ella.Su marido Philipe, era encantador, pudiente, creyente en la libertad de la mujer, considerado y estaba muy enamorado de ella.

 Alexandra era libre, emancipada, con mucho carácter, curiosa, inteligente, observadora, valiente, instruida, perspicaz, inquieta, creativa, soñadora...etc

Alexandra decidió separarse de su marido para realizar un viaje de 14 años por India, Sikkim, Tibet...etc, Mantuvieron una gran amistad hasta la muerte de Philipe.



Fue la primer mujer recibida por el Dalai Lama, y recibió nombres tan variados como "lámpara de sabiduría", "la mujer semilla del viento" o en Francia, la denominaron "la plantadora de estrellas", por su cuidado del medio ambiente.

Entró en Tibet, tras tres años de penurias y aventuras. Entró disfrazada de mendigo tibetano junto a su hijo adoptivo. Toda la aventura , la narró Alexandra en su libro "Viaje a Lhasa".



Estuvo varios años allí, aprendiendo sánscrito y recibiendo enseñanzas budistas, poniendo especial énfasis en la creación de un "Tulpa" (especie de fantasma tridimensional creado por nuestra mente en base a nuestros deseos y pensamientos, creado bajo un estado de hipnosis)


En Tibet junto a su hijo adoptivo.

Alexandra exprimió cada minuto de su vida, vivida con pasión, con positivismo, con valentía y con curiosidad.

Con 101 años, pocos días antes de morir, renovó su pasaporte....estoy segura de que estaba preparando su última gran aventura.

Termino, con una frase suya:

"Cada cual,siga enteramente, siempre y en cualquier parte, el impulso de su naturaleza, ya sea limitada o genial. Solo entonces el hombre sabrá lo que es vivir, en lugar de despreciar la vida sin haberla vivido jamas."


MUCHOS BESOS